Registro de Desvaríos

Me gustaría decir que esto es un blog serio, que voy a publicar regularmente en él, o por lo menos que van a leer cosas relativamente coherentes, pero a pesar de mis desvaríos soy lo suficientemente consciente de la realidad como para saber que estaría mintiendo si lo dijera.

martes, 6 de enero de 2015

Documento encontrado

Lo escribí hace unos meses y lo dejé por ahí, arrumbado entre Mis Documentos. Ya me había olvidado de su existencia. Se ve que estaba optimista ese día. Vaya uno a saber. Dice así:
"Una vez alguien me preguntó qué era el amor.* Entonces recordé que una vez lo había sentido. No sabía cómo había pasado aquello, y a veces dudaba de que hubiera sido real. Pero cuando esa duda me embargaba, recordaba que todas las emociones fuertes que he vivido le han provocado a mi psiquis esa incredulidad. Hasta donde yo puedo recordar, y al hacerlo casi puedo volver a sentirlo, el amor es una emoción inmensa, que desborda a quien la siente y hace estragos con su raciocinio. El amor hace jugarretas extrañas con el tiempo, que abandona su ritmo habitual para repentinamente ir más lento, y al instante siguiente detenerse. Cuando te despista, vuelve a avanzar, pero más veloz de lo usual. Si de repente al darte cuenta de esto, piensas que ya no te desconcertará más, entonces, adrede, y sólo para provocarte una mayor confusión, jugará con las épocas de tu vida. Así, hará que de pronto te sientas de vuelta en tu infancia, y volverán tus sueños e ilusiones de aquel entonces. Al instante próximo estarás en tu adultez, saltarás entonces a la aún no vivida madurez, regresarás a la infancia nuevamente, transitarás tu adolescencia ya sin comprender nada, y seguirá haciéndote brincar de momentos previos a presentes y de ellos a futuros, sin tón ni són, dejándote sumamente perplejo. El tiempo dejará de existir y harás cambios en sucesos pretéritos. Te encontrarás perdido, abrumado, feliz y asustado. Todo a la vez. Sentirás naúseas, seguidas de euforia. Pensarás en huir, seducido por la falta que te hace tu vieja y querida razón. Dejarás que esta te embruje con su lógica, su coherencia, su estructura. Decidirás escapar, tomarás tu maleta, empacarás las cosas que necesitas, te pondrás el abrigo y darás un paso al frente, con profunda decisión. Abrirás la puerta con ímpetu, y te encontrarás entonces con una mirada que te pasará de lado a lado. Sabrá a dónde se dirigía tu alma y qué contenido tenía tu maleta. Pestañearás interrumpiendo el contacto visual, y verás entonces que también llevaba una maleta.
Si un día de estos, el amor se va, una parte se quedará en ti. Descubrirás cuando la herida ya no duela tanto que te devolvió una parte de vos mismo que al crecer el miedo había apartado de tu alma. Te verás a ti mismo con mayor claridad, comprenderás que su opuesto no es el odio, sino el miedo. Te verás desnudo frente al espejo. Aprenderás a seguir adelante**, y entonces, cuando casi lo hayas olvidado, volverá de improviso en otra forma, para recordarte que aún estás vivo, y hacer el tiempo y el espacio relativos de nuevo."









*en este texto se hace referencia al amor romántico.
** (más por resignación que otra cosa, pero para el caso es lo mismo, debería valorarse más al optimismo forzado, pues en ciertas situaciones es imposible sentir al que no lo es  y el pesimismo no sirve para nada) 
Esto último, señalado con ** lo escribí ahora, debería insertarlo mismo en el texto, pero no quería modificarlo. En particular porque estropearía un poco la tónica en que iba. Por eso puse aparte el comentario mala onda.

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